¿Qué reformar primero en una vivienda? Orden recomendado para una reforma integral

Cuando se plantea una reforma integral, una de las primeras dudas es por dónde empezar.

Cambiar el suelo, renovar la cocina o elegir los nuevos acabados puede resultar lo más atractivo, pero una reforma bien organizada debería comenzar mucho antes.

El orden de los trabajos es importante porque muchas actuaciones dependen unas de otras. Una mala planificación puede obligar a desmontar elementos ya terminados, repetir trabajos o aumentar innecesariamente los tiempos de obra.

Por eso conviene entender qué reformar primero en una vivienda y cómo organizar correctamente las diferentes fases.

1. Antes de reformar: definir las necesidades

El primer paso no debería ser elegir materiales.

Antes hay que analizar qué problemas queremos resolver:

  • falta de espacio;
  • distribución poco funcional;
  • instalaciones antiguas;
  • poca luz natural;
  • falta de almacenaje;
  • cocina demasiado cerrada;
  • baños desactualizados;
  • problemas de aislamiento;
  • necesidad de adaptar la vivienda a nuevas necesidades.

Esta fase permite decidir qué cambios son realmente importantes.

2. Revisar la distribución de la vivienda

Antes de renovar instalaciones o acabados hay que saber si se van a modificar tabiques o estancias.

Cambiar la distribución posteriormente podría afectar a electricidad, fontanería, iluminación, pavimentos y mobiliario.

Por eso conviene decidir primero:

  • qué estancias se mantienen;
  • qué espacios pueden comunicarse;
  • dónde estarán cocina y baños;
  • recorridos;
  • zonas de almacenaje;
  • entrada de luz natural.

Una distribución bien estudiada puede transformar considerablemente una vivienda sin necesidad de aumentar su superficie.

3. Demoliciones y trabajos de albañilería

Con la distribución definida pueden comenzar las actuaciones físicas.

Esto puede incluir:

  • retirada de tabiques;
  • desmontaje de cocina;
  • retirada de sanitarios;
  • eliminación de pavimentos;
  • retirada de revestimientos;
  • apertura de nuevos huecos.

Realizar estas actuaciones al principio permite trabajar posteriormente sobre una base limpia.

4. Instalaciones: electricidad y fontanería

Esta es una de las fases que debería resolverse antes de cerrar paredes y colocar acabados.

Una reforma integral permite revisar:

  • instalación eléctrica;
  • cuadro eléctrico;
  • enchufes;
  • puntos de iluminación;
  • fontanería;
  • desagües;
  • climatización.

También es el momento de prever nuevas necesidades.

Por ejemplo, dónde estarán los electrodomésticos, puntos de televisión, iluminación indirecta o tomas necesarias para mobiliario.

5. Cocina y baños

Son dos de las zonas donde más instalaciones se concentran.

La posición de mobiliario, sanitarios, electrodomésticos y grifería debe estar definida antes de terminar determinadas instalaciones.

Una mala planificación puede provocar modificaciones durante la obra.

Por eso cocina y baños deberían diseñarse conjuntamente con electricidad, fontanería e iluminación.

6. Pavimentos y revestimientos

Cuando la distribución y las instalaciones principales están resueltas comienza la fase de acabados.

El pavimento tiene mucha influencia en la percepción general de una vivienda.

Puede utilizarse un mismo material para generar continuidad entre estancias o combinar distintos acabados según el uso de cada espacio.

Si estás valorando esta decisión, puedes consultar nuestra guía sobre cómo elegir el suelo para una reforma.

7. Carpintería y mobiliario

Puertas, armarios y mobiliario a medida deberían estar coordinados con el proyecto.

Especialmente cuando existen soluciones integradas, es importante definir previamente dimensiones, instalaciones e iluminación.

Un buen diseño puede aprovechar espacios que normalmente quedarían inutilizados.

8. Pintura, iluminación y últimos acabados

Cuando los principales trabajos han terminado llega la fase de remates.

Aquí se completan:

  • pintura;
  • mecanismos eléctricos;
  • iluminación;
  • grifería;
  • accesorios;
  • mobiliario;
  • elementos decorativos.

Aunque sean las últimas fases, muchas decisiones deberían haberse tomado previamente.

¿Por qué es importante respetar el orden?

Porque muchas actuaciones dependen entre sí.

Por ejemplo, no tendría sentido colocar un pavimento definitivo para después modificar un tabique o abrir nuevamente una pared para cambiar una instalación.

Planificar correctamente permite:

  • reducir trabajos duplicados;
  • controlar mejor los tiempos;
  • coordinar profesionales;
  • reducir decisiones improvisadas;
  • controlar mejor el presupuesto.

Reforma integral de vivienda en Valencia

En CONRAM planteamos las reformas desde una visión global, estudiando distribución, instalaciones, materiales, iluminación, mobiliario y ejecución antes de iniciar la obra.

Puedes conocer más sobre nuestro servicio de reformas integrales de vivienda en Valencia.

Preguntas frecuentes

¿Qué es lo primero que debería reformarse en una vivienda?
Antes de empezar los trabajos conviene definir necesidades y distribución. Después deberían abordarse demoliciones e instalaciones antes de avanzar con los acabados.

¿Se debe cambiar primero el suelo o las puertas?
Depende del proyecto y del sistema elegido, pero ambas actuaciones deberían estar coordinadas previamente.

¿Es recomendable renovar instalaciones en una reforma integral?
Dependerá de su estado y antigüedad. Una reforma integral es un buen momento para revisarlas porque posteriormente quedarán ocultas.

¿Puedo reformar la vivienda por fases?
Sí, aunque conviene disponer desde el principio de una planificación global para evitar que una fase interfiera con otra.

¿Estás pensando en reformar tu vivienda?

Cuéntanos qué necesitas y estudiaremos contigo las posibilidades del espacio.